La lección del amor.

Pensé que ya había escrito nuestro último capítulo, que nuestra historia ya había tenido un ínfimo final...
Éramos demasiado jóvenes, cariño... tanto qué no supimos como amar. 
Y es que no es que no haya habido amor en esta historia, simplemente hubo mucho dolor en el concepto de amar; éramos dos niños heridos jugando a ser adultos, ambos, con deseos de sanar. 

Es irónico, cariño, que, de nuestro amor fallido, hallamos aprendido como amar, pues todo lo que tuve que aprender que no era amor, lo aprendí al perderme contigo, pero debo admitir, que te guardo demasiado cariño, pues entendí que no fue culpa tuya ni mía, intentar amarnos con el concepto de amor que crecimos. 

Fue una lástima cariño, aprender a amar, amándonos mal.

Pues ahora que somos maduros, ya caminamos por distintos lugares y vivimos en distintas ciudades. 
Descubrimos el mundo a ritmos distintos y tenemos diferentes amigos.
Ahora que hemos sanado, amamos a otras personas como deseamos habernos amado. 

2 Comentarios

  1. Siempre llegue tarde, sé que no soy quien, no puedo hacer que las cosas cambien, llevo tu aroma enterrado en la sien
    Recuerdo verte entrar por primera vez , aún recuerdo tu hermosa voz , como un eco en mis pensamientos es una lástima que llegue tarde , lo que daría por volverte a ver , pero llegué tarde, tú eres mi único amor , yo fui solo otro más en tu lista.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario