Detrás de esos ojos morenos. Detrás de tus labios gruesos, dentro muy dentro, de tu alma y de tu ego, ya había visto antes. Antes y varias veces hemos sido amantes y amigos, siempre hemos estado en nuestro destino. Destinados estamos, como dos puntas de un hilo que al desenredarse es uno mismo, a reencontrarnos en el camino.