Aún no decido, qué es lo que ha dolido menos…
y digo «menos» porque aún me siento afligido.
Aún no decido, si fue tu partida o tu olvido,
totalmente involuntario, o completamente forzado.
Aún no decido, qué es lo que me duele un poco menos…
y ahora digo «poco» porque me sigue siendo demasiado.
Aún no decido, qué me llevará más tiempo…
sí volver a encontrarte caminando por la calle o, marcharme corriendo de este pueblo.
Aún no decido, si fue tu partida o tu olvido…
una ruptura a corazón abierto o, simplemente una pelea de egos torcidos.
Aún no decido, amor mío, si eres mártir o capricho,
un antidoto convergente con su amarga cura.
Aún no decido, entre el rencor o el perdón,
entre mi limbo o tu infierno, y el amor o el olvido.