Pecador.

Uno nunca olvida sus pecados, ni bajo qué circunstancias los cometió. Los amantes, los traidores y los mentirosos: nunca olvidan su primer error. Nunca se olvida la sensación de angustia y el ardor en la sangre, no se olvida el reconfortante placer de no ser atrapado, una cosquilla íntima seguida de una silenciosa sonrisa llena de malicia, inclusive, puedo afirmar, que se convierte en una sensación adictiva, en una liberación de adrenalina única e inigualable.

Uno nunca olvida la primera mentira que convierte en duda el resto de la verdad, no se olvida de la primera lágrima, ni las acciones cometidas con terquedad, no se olvida del primer trago de licor, que lo termina convirtiendo en un pecador.

Uno convive de frente al cinismo, de frente al olvido y con miedo a la muerte, hasta que por fin y de repente, se encuentra el amor, por consecuencia uno se vuelve valiente e inclusive a veces, uno se siente un ser superior.

Uno nunca olvida sus pecados, ni bajo qué circunstancias los cometió. Algunos anhelan el olvido y otros pocos, el perdón. Sin embargo, un verdadero pecador, en lo más profundo de su corazón lo único que anhela es, amor.

Uno se vuelve presa y castigo de lo que alguna vez fue pasión, y eventualmente terminas siendo testigo de lo que podría ser tu perdición. Un pecador jamás vuelve del abismo con su inocencia completa, pero si con astenia en explosión.

Uno regresa con quien lo hace sentir esa sensación, el pecado en su máxima expresión. Y vuelven una y otra vez, porque el pecado los consume y los crea, como verano en invierno, nada bueno… pero nada malo, ¿o sí? Un mensaje del diablo invitándote al infierno, un lugar conocido y ¡tan bien disfrutado!

Un simple pecador va encendiendo los cielos, y convirtiéndose en verdad. Un pecador justo que intenta ser honesto al pecar, y qué por ende, nunca se dejará amar. Un pecador siempre ha de regresar; a la levedad de las piernas conocidas y a la dulzura salada de la soledad.

¡Un buen pecador, hace venir a su presa para comerle el corazón!

Deja un comentario